Luego lo único que nos importa el la homologación salarial, pero el respeto a esta profesión es lo más importante, aquí es donde se deben redactar leyes y decretos, para proteger nuestras decisiones y saber consecuencias si no se cumplen, no que quedamos desacreditados, a la primera de cambio, por una palabra mal interpretada o por la visión de un menor que va ese día con una rabieta a su casa, por qué no le has dejado hacer lo que quiera, a lo que está acostumbrado, y viene la madre o padre de turno a decirte, "Eso no lo voy a consentir", perdona el que no consiento soy yo este comportamiento por parte del alumno y...
(continúa)
Luego lo único que nos importa el la homologación salarial, pero el respeto a esta profesión es lo más importante, aquí es donde se deben redactar leyes y decretos, para proteger nuestras decisiones y saber consecuencias si no se cumplen, no que quedamos desacreditados, a la primera de cambio, por una palabra mal interpretada o por la visión de un menor que va ese día con una rabieta a su casa, por qué no le has dejado hacer lo que quiera, a lo que está acostumbrado, y viene la madre o padre de turno a decirte, "Eso no lo voy a consentir", perdona el que no consiento soy yo este comportamiento por parte del alumno y familia. Mi clase, mis normas, explicadas a principio de curso, e incluso en consenso con familias en la primera reunión, pero siembre bajo mi última palabra y decisión, las familias intentarán educar en su casa como puede, yo intentare dar mi clase y educar en mi aula con las herramientas de las que tengo. A partir de aquí, no hay más.
Funcionario: (27/06/2026 09:55)
El comienzo de toda la degradación fue con la entrada de padres a los centros. La AMPA tomando decisiones, informándoles de las cuentas internas (¿por qué tienen que tener esos datos?), entran padres a miles de actividades y ya sabemos, "das la mano y te cogen el brazo". Yo, para que un alumno repita curso, he tenido que reunirme varias veces con sus padres y prácticamente rogarles que me dejen que repita sin que me denuncien. Esta profesión está cada vez peor y la culpa la tenemos nosotros dejando a los padres que cojan poder y perdiendo profesionalidad y dignidad social con tanto bailecito.