Compañeros: en Extremadura, los que se dedican a pontificar con malintencionado y sesgado interés no aportan nada, más allá de su quietismo que justifican con argumentos torticeros y débiles. Porque ahora, en este tiempo de redes sociales, hay quien desde su cualidad de zombi telemático expone discursos vacíos que solo justifican su propia inacción. El fariseísmo de algunos certifica la muerte de su moral, que lleva consigo un olor putrefacto por la hipocresía que está pegada en los más profundo de su ser. Visto lo visto, otros les sacaremos las castañas de fuego a los que se quejan desde el salón de su casa, porque esos jamás van a mover un dedo por los demás. En este barco también tendrán entrada los que no reman.
do####: (01/05/2026 10:35)
Gran reflexión, que algunos tendría que aprenderse de memoria.