Cartas y artículos de Educación

Periódico HOY

"La privatizaicón de la democracia"

"Aunque la estafa política no esté contemplada en el ordenamiento jurídico español, estamos, sin duda, en una situación de estafa del gobierno a los ciudadanos"

17/06/2013 Alfredo Aranda Platero

Decía Paulo Freire que “la gran tarea de los oprimidos es liberarse a sí mismos y liberar a los opresores”. Cada vez más grupos sociales en España (15M, Plataforma de Afectados por la Hipoteca…) se organizan para combatir las injusticias del gobierno de turno, es decir de la dupla PSOE-PP que controlan el “tinglado” estableciendo elementos de control electoral como, por ejemplo, la Ley Ohm que aleja del poder a quienes no sean ellos. Una vez asentados en el trono piensan que tienen “patente de corso” para hacer durante 4 años lo que quieran, aunque eso signifique incumplir el programa electoral con el que llegaron al poder. Y aunque la estafa política no esté contemplada en el ordenamiento jurídico español, estamos, sin duda, en una situación de estafa del gobierno a los ciudadanos.

Que la democracia está siendo privatizada es una realidad que el gobierno ya no puede esconder por más tiempo. El poder ya no reside en el pueblo, mandan los mercados, los “lobbys”, la señora Merkel… que secuestran al gobierno –y, por ende, la democracia– y piden como rescate oprimir a los ciudadanos con impuestos abusivos, con recortes sociales, con más paro. Sólo te permiten votar cada 4 años y, después, el silencio. Si alguien pisa fuera de la raya (miembros de afectados por la hipoteca; activistas del 15M, lideres sociales que ocupan tierras abandonadas…) lo tachan de violento, antidemocrático, terrorista… para ello utilizan toda una cobertura mediática de voceros de la caverna distribuidos por tertulias políticas en la televisión o en la radio, o través de artículos tendenciosos en medios afines. Todo un pútrido entramado inmoral en el que muchos “Bárcenas” se sienten como “pez en el agua” mientras la miseria se instaura cada vez en más ciudadanos.

Pilares fundamentales del sistema social como la educación y la sanidad están siendo privatizados impunemente, para muestra la LOMCE que huele a podrido desde su primer borrador y que únicamente es del gusto de la Conferencia Episcopal Española (por razones obvias). A lo largo y ancho del Estado se suceden manifestaciones, concentraciones, huelgas… contra la agresión al estado del bienestar que supone el desmantelamiento de la educación y de sanidad públicas. Siguiendo con el ejemplo de la LOMCE el señor Wert consigue, finalmente, que ésta pase el trámite de la aprobación del Consejo de Ministros, donde ha utilizando la mayoría que ostenta su grupo para imponer su criterio ideológico. Le ha dado igual que todo el mundo esté en contra (organizaciones políticas, sindicales y sociales), no le ha importando, lo más mínimo, que la ciudadanía haya salido a la calle de forma masiva, y sigue, además, diciendo que busca el consenso; es sin duda, el peor Ministro de Educación que ha tenido España. Personaje oscuro que desde su atalaya de la soberbia hace un daño infinito al sistema público de enseñanza.

Desde hace 30 años el poder en España se lo reparten entre el PSOE y el PP que escenifican una lucha ideológica ficticia porque, en realidad, ambos están sometidos a la Troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) y a su “niña bonita”: Alemania.

El Estado del Bienestar está siendo desmantelado. El paro sube, los sueldos bajan, lo público es privatizado y recortado, cada vez más familias desahuciadas por entidades bancarias rescatadas con dinero público. Sin embargo y en plena situación de emergencia al gobierno no se le olvida su inclinación natural a la prohibición, está, o eso parece, contra todo: contra el derecho al aborto, contra el derecho a la adopción monoparental, contra el derecho a formas matrimoniales heterodoxas, contra el derecho a una escuela pública libre de adoctrinamiento religioso, contra el derecho a los escraches, contra el derecho del ciudadano a disfrutar de una escuela pública libre de recortes y laica, contra el derecho a no ser desahuciado, contra el derecho del ciudadano a ver entre rejas a todo la caterva de ladrones de traje y corbata, contra el derecho de los familiares de los represalidos franquistas a recuperar de las fosas comunes los restos de sus seres queridos, contra el derecho de los Jueces a investigar a los corruptos de su partido,… Ni una sola solución a la situación de crisis severa que nos atenaza, pero muy “generosos” en prohibiciones de todo tipo. Estamos en un estado de derecho y el ciudadano es libre de hacer y deshacer sobre su vida mientras no comporte daño a un tercero y tiene derecho a todo lo que la constitución dice (derecho a vivienda, por ejemplo), quien conculca esta norma no está legitimado para ejercer el poder dado que éste ha sido prestado, por delegación, por la ciudadanía para salvaguardar los derechos y deberes inherentes al ciudadano recogidos en la Constitución española. Cada vez más políticos españoles saben menos de democracia.